"Treinta años después, la llama sigue viva."
La equipación de la temporada 22/23 del Barça tomaba como referencia las Olimpiadas de Barcelona del 92. El encargo llegaba en un momento complicado para el club a nivel deportivo, y eso condicionó la dirección creativa: en lugar de celebrar el presente, decidimos anclar la campaña en la identidad más profunda del Barça y de la ciudad. Nació así el concepto "la llama sigue viva", una referencia directa a la llama olímpica que conectaba la camiseta, Barcelona y la convicción de que el club siempre encuentra la manera de volver. El shooting, realizado con jugadores y jugadoras del primer equipo, fue la primera campaña del Barça en la que ambos aparecían juntos en las mismas imágenes.














